Justina y Jacinta forman una ÑAQUE (Compañía ambulante de teatro que estaba compuesta por dos cómicos) y corren todas las rutas, caminos, vías, plazas, carreteras, travesías, pistas, veredas, calles, avenidas, bulevares, paseos… Contando y cantando las historias que van dentro de su pequeño carro. Desde las que escribieron los grandes clásicos, hasta las más populares.
Un día llega la noticia de que Lope de Vega, el fénix de los ingenios, ha muerto. Y que se cita a los cómicos y cómicas del país, en Almagro (provincial de Ciudad Real), para hacer un homenaje al Ilustre autor. Así que emprenden un viaje desde su Asturias natal, porque ellas son cómicas del siglo de oro y asturianas que parece que solo había cómicos de Castilla y no. Así que acompañadas del músico Celedonio salen camino de Almagro.
