MATADERO

Emilio y su empresa, y su riqueza, y su capricho, y su empresa otra vez, que es la empresa de su madre, de Doña Emilia, claro. Y el dinero, siempre es el dinero. El domingo se —¡joder! ¡mierda! — El domingo se acaba de fastidiar entero. Ramón ha llamado, eran malas noticias: el trabajador inmigrante […]